El exceso constante de información y notificaciones digitales ya no es solo una molestia, sino un problema de salud pública. Esta sobrecarga satura nuestra capacidad mental, provocando ansiedad, bloqueo cognitivo y perjudicando gravemente nuestra toma de decisiones.
La sobrecarga digital crónica es un problema de salud pública que causa ansiedad, bloqueo mental y daña nuestra toma de decisiones.